Tema 4: La exposición oral formal
Teoría
4. El arte de la exposición oral
Hablar en público es una de las habilidades más valoradas en el mundo profesional y académico. Una exposición oral formal no es simplemente “decir cosas”, sino un acto planificado de comunicación cuyo objetivo es informar o convencer a una audiencia determinada. Para conseguirlo, no basta con tener buenas ideas; es necesario saber estructurarlas, transmitirlas con el cuerpo y la voz, y apoyarlas con los medios adecuados.
4.1 La preparación: la clave del éxito
Una buena presentación comienza mucho antes de ponerse frente al público. La improvisación total suele ser enemiga de la claridad. El proceso de creación de un discurso sigue unas fases concretas que garantizan que el mensaje llegue con eficacia.
1. Búsqueda de información y selección del tema: El primer paso es documentarse. Es necesario consultar fuentes fiables, contrastar datos y seleccionar aquello que es realmente relevante para el objetivo de la charla. El exceso de información (infoxicación) puede aburrir a la audiencia; hay que elegir el grano y separarlo de la paja.
2. Planificación y estructura: Un discurso debe tener un esqueleto sólido. La estructura clásica y más efectiva consta de tres partes:
- Introducción: Debe captar la atención (con una pregunta, un dato impactante o una anécdota) y presentar el tema.
- Desarrollo: Es el cuerpo de la exposición, donde se explican los argumentos ordenadamente.
- Conclusión: Es el cierre. Hay que hacer una síntesis de las ideas principales y terminar con una frase memorable.
3. Textualización (el guion): Es el momento de escribir. No se trata de redactar un texto para ser leído, sino de crear un guion o esquema que sirva de guía. El lenguaje oral requiere frases más cortas y directas que el lenguaje escrito.
4. Revisión y ensayo: Hay que releer el guion para comprobar que se ajusta al tiempo asignado y al contexto. Ensayar en voz alta es imprescindible para detectar frases complicadas y ganar fluidez.
4.2 Más allá de las palabras: comunicación no verbal y paraverbal
Cuando hablamos en público, nuestro cuerpo “habla” tanto o más que nuestra boca. La credibilidad de un orador depende de la coherencia entre lo que dice (verbal) y cómo lo dice (no verbal y paraverbal).
La comunicación no verbal hace referencia al lenguaje del cuerpo:
- Gestualidad: Las manos deben acompañar el discurso, subrayando las ideas, sin estar rígidas en los bolsillos ni cruzadas sobre el pecho (actitud defensiva).
- La mirada: Es la herramienta de conexión más potente. Hay que hacer un barrido visual por toda la sala, mirando a los ojos de las personas, no al suelo, al techo o a la pantalla de proyección.
- Posición corporal: Una postura erguida y abierta transmite seguridad. Evita balancearte o moverte nerviosamente de un lado a otro.
La comunicación paraverbal se refiere al uso de la voz:
- Volumen: Debe ser suficiente para que todo el mundo te escuche sin tener que gritar.
- Entonación: Evita el tono monótono (“efecto robot”). Modula la voz para enfatizar palabras clave y mantener el interés.
- Ritmo y pausas: Hablar demasiado rápido denota nerviosismo; demasiado lento, aburre. Los silencios (pausas) son poderosos: sirven para marcar transiciones o dar importancia a lo que se acaba de decir.
¡Apunta!
4.3 Los soportes audiovisuales: sumar, no restar
En la era digital, es habitual acompañar la exposición con presentaciones (PowerPoint, Canva, Genially). Pero atención: el protagonista eres tú, no la diapositiva.
Un soporte visual eficaz debe cumplir tres normas básicas: 1. Visual: Prioriza imágenes, gráficos o esquemas por encima del texto. Una imagen vale más que mil palabras. 2. Esquemático: No escribas párrafos enteros. Utiliza puntos clave o palabras fuerza. Si la audiencia tiene que leer la diapositiva, dejará de escucharte a ti. 3. Legible: Utiliza un tamaño de letra grande y colores que contrasten bien con el fondo.
4.4 La deliberación oral argumentada
En muchos contextos formales, la exposición va seguida de un turno de preguntas o un debate. Aquí entra en juego la capacidad de deliberación. Hay que escuchar atentamente las objeciones, mantener la calma y responder con argumentos sólidos, no con ataques personales. Admitir que no se sabe una respuesta concreta transmite más honestidad y profesionalidad que inventársela.
Ejercicios interactivos
Quiz
1. ¿Cuál es la función principal de la introducción en un discurso?
2. ¿Qué elemento pertenece a la comunicación paraverbal?
3. ¿Qué se debe evitar en una presentación de diapositivas?
4. ¿Qué significa mantener contacto visual con la audiencia?
5. ¿En qué fase de preparación se redacta el esquema o guion?
6. Si tienes 10 minutos para hablar, ¿cuánto material deberías preparar idealmente?
Verdadero/Falso
1. Es recomendable aprenderse el discurso de memoria palabra por palabra.
2. Las pausas y los silencios son útiles para marcar transiciones.
3. Cruzar los brazos sobre el pecho ayuda a conectar con el público.
4. El soporte visual debe contener todo el texto que vas a decir.
5. El ensayo en voz alta ayuda a controlar el tiempo.
6. El tono de voz monótono ayuda a mantener la atención del público.
7. La adecuación al contexto es esencial para elegir el registro del lenguaje.
Pregunta de Emparejamiento
Quiz de Secuencia
Ordena las fases para preparar una exposición oral eficaz.